EFE/ELPAÍS.com – Jerusalén –

“Los ciudadanos israelíes han sufrido demasiado tiempo”, ha dicho el portavoz gubernamental que confirma el acuerdo alcanzado con los milicianos palestinos

El Gobierno de Israel ha hecho oficial la aceptación de la tregua que ayer anunciaron negociadores palestinos y egipcios. Tanto El Cairo, que ha mediado durante meses para alcanzar este alto el fuego, como el movimiento islamista de Hamás, que controla la franja de Gaza, informaron ayer que se había llegado a un acuerdo, aunque Israel no lo ha confirmado oficialmente hasta ahora.

“Los ciudadanos israelíes han sufrido demasiado tiempo. Esperamos que este acuerdo lleve la calma a la región”, ha dicho David Baker, de la Oficina de Prensa del Primer Ministro israelí, Ehud Olmert. “Israel ha aceptado la propuesta egipcia y esperamos que esto derive en un cese total del lanzamiento de cohetes contra las ciudades israelíes en el sur”, ha añadido el portavoz gubernamental.

La aceptación de los israelíes pasa por Egipto, que ha sido el gran mediador entre el Ejecutivo de Olmert y los milicianos palestinos a los que desde Jerusalén siempre se ha visto como terroristas. Este pacto significa un cese total de hostilidades durante seis meses, que empieza a las 6.00 de la mañana del jueves.

Los términos del acuerdo exigen a las milicias armadas palestinas la suspensión de sus ataques a las poblaciones fronterizas con la franja, mientras que Israel se compromete a finalizar el bloqueo que impuso a Gaza en junio del 2007 y a abrir progresivamente los puestos fronterizos con ese territorio. El único que queda pendiente es el de Rafah, única vía por la que los palestinos de Gaza viajan al exterior y que las partes han decidido a abordar más adelante.

El pacto incluye en una fase posterior un compromiso de intercambio de prisioneros. Es la parte más complicada de la negociación. Israel exige la liberación del soldado israelí Gilad Shalit, cautivo por Hamás desde junio de 2006. Los islamistas piden a cambio la excarcelación de 450 reclusos palestinos. El soldado hebreo simboliza la dificultad del proceso de paz dentro de ese tira y afloja entre palestinos e israelíes. Olmert ha ligado en todo momento el fin del bloqueo a la libertad del militar secuestrado mientras los milicianos han hecho de los prisioneros palestinos una de sus banderas irrenunciables.