AGENCIAS – Roma – 03/06/2008

La Cumbre de la FAO intenta contener el alza de los precios de los alimentos básicos, que pone al borde del hambre a cientos de millones de personas.- La receta contra la escalada pasa por eliminar barreras a la exportación de productos agrícolas

Millones de personas están desde hoy pendientes de Roma, sede de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), donde más de 50 jefes de Estado y Gobierno, 150 ministros de Agricultura y decenas de representantes organizaciones internacionales intentan poner soluciones a la crisis alimentaria mundial originada por la dramática escalada del precio de los alimentos básicos. Las causas más o menos están identificadas: las alzas del petróleo y de la demanda mundial, junto con una reducción de la oferta debida a malas cosechas, con la ayuda de la especulación con productos agrícolas y el aumento de cultivos para biocombustibles.

El presidente italiano, Giorgio Napolitano, ha sido el encargado de inaugurar la cumbre, que durante tres días intentará dar una respuesta a una crisis que ha puesto en riesgo inmediato de hambre a 100 millones de personas en el mundo. El objetivo de la cumbre es eliminar barreras a la circulación internacional de productos básicos, es decir, levantar las barreras proteccionistas y eliminar las subvenciones que muchos países desarrollados conceden a sus agricultores, lo que perjudica a los campesinos de los países más pobres.